¿Intención o contenido?
¿Alguna vez escucharon y respondieron a la pregunta de sus hijos – sólo para que les den una mirada perdida? Es como si les dijeran, “¿En qué planeta estás?” Usted deja de hacer lo que estaba haciendo y dice, “Bueno, hazme la pregunta de nuevo. Creo que no nos estamos comunicando bien.”
Cuando era niño y vivía en Nigeria, a veces caminaba con mi padre a una temperatura de 40 grados en medio de la humedad cuando él iba de visita a varias aldeas que se encontraban a unos 20 kilómetros alrededor de mi casa. Llegábamos a la aldea sudorosos y agotados. La forma usual de recibir a los huéspedes en Nigeria (y también por razones de seguridad), era que nos llevaran a la casa del jefe. Al entrar a su propiedad por la única puerta que había, ingresábamos a un patio rodeado por todo el espacio que ocupaban el jefe y sus esposas. Nos daban sillas y las colocaban en un lugar donde había sombra y allí teníamos que esperar hasta que el jefe viniera a saludarnos. Después de las preguntas obligatorias que nos hacía sobre nuestras familias, sobre la aldea en la cual vivíamos, sobre el viaje a su pueblo, o sobre nuestra salud… nos preguntaba si queríamos algo de beber. ¡Por supuesto que teníamos muchísima sed! Él lo sabía también. Pero responder con un “sí,” sería una ofensa – una demanda – al jefe de la aldea. Así que muy cordialmente respondíamos, “No, pero muchas gracias por preguntar.” Así pasaban más minutos y había más preguntas – permitiendo que el jefe reuniera información tanto verbal como no verbal de sus visitas y de todo lo que pasaba alrededor de su aldea.
Nos preguntaba de nuevo si queríamos algo de beber. Nuevamente muy cortésmente rechazábamos la oferta, sabiendo que ofenderíamos al jefe si recibiéramos algo de él sin darle primero un regalo. Nuestro regalo tomaba minutos de admiración y discusión al ser entregado a su esposa favorita y luego a sus otras esposas. Luego, preguntaba, “¿Tienen sed?” Esta vez podíamos admitir humildemente que teníamos sed y que aceptábamos su oferta muy agradecidos por la generosidad de nuestro benefactor altruista.
Admítalo – a veces tenemos la cabeza demasiado ocupada como para escuchar atentamente a lo que nuestros hijos nos están diciendo. Escuchamos por casualidad el contenido de la pregunta sin buscar diligentemente la intención de la pregunta. Nuestros hijos aprenden muy rápido a sacar ventaja de nuestro descuido y forman preguntas que les ayudan a conseguir lo que quieren. Esforcémonos esta semana para escuchar lo que verdaderamente quieren decir en vez de simplemente escuchar el contenido de las palabras.
Nadie es perfecto – ni lo son nuestros matrimonios. Al trabajar juntos para mantener nuestro amor y un matrimonio fuerte, nuestros hogares se convertirán en el ambiente perfecto para criar a niños felices.
Cuando era niño y vivía en Nigeria, a veces caminaba con mi padre a una temperatura de 40 grados en medio de la humedad cuando él iba de visita a varias aldeas que se encontraban a unos 20 kilómetros alrededor de mi casa. Llegábamos a la aldea sudorosos y agotados. La forma usual de recibir a los huéspedes en Nigeria (y también por razones de seguridad), era que nos llevaran a la casa del jefe. Al entrar a su propiedad por la única puerta que había, ingresábamos a un patio rodeado por todo el espacio que ocupaban el jefe y sus esposas. Nos daban sillas y las colocaban en un lugar donde había sombra y allí teníamos que esperar hasta que el jefe viniera a saludarnos. Después de las preguntas obligatorias que nos hacía sobre nuestras familias, sobre la aldea en la cual vivíamos, sobre el viaje a su pueblo, o sobre nuestra salud… nos preguntaba si queríamos algo de beber. ¡Por supuesto que teníamos muchísima sed! Él lo sabía también. Pero responder con un “sí,” sería una ofensa – una demanda – al jefe de la aldea. Así que muy cordialmente respondíamos, “No, pero muchas gracias por preguntar.” Así pasaban más minutos y había más preguntas – permitiendo que el jefe reuniera información tanto verbal como no verbal de sus visitas y de todo lo que pasaba alrededor de su aldea.
Nos preguntaba de nuevo si queríamos algo de beber. Nuevamente muy cortésmente rechazábamos la oferta, sabiendo que ofenderíamos al jefe si recibiéramos algo de él sin darle primero un regalo. Nuestro regalo tomaba minutos de admiración y discusión al ser entregado a su esposa favorita y luego a sus otras esposas. Luego, preguntaba, “¿Tienen sed?” Esta vez podíamos admitir humildemente que teníamos sed y que aceptábamos su oferta muy agradecidos por la generosidad de nuestro benefactor altruista.
Admítalo – a veces tenemos la cabeza demasiado ocupada como para escuchar atentamente a lo que nuestros hijos nos están diciendo. Escuchamos por casualidad el contenido de la pregunta sin buscar diligentemente la intención de la pregunta. Nuestros hijos aprenden muy rápido a sacar ventaja de nuestro descuido y forman preguntas que les ayudan a conseguir lo que quieren. Esforcémonos esta semana para escuchar lo que verdaderamente quieren decir en vez de simplemente escuchar el contenido de las palabras.
Nadie es perfecto – ni lo son nuestros matrimonios. Al trabajar juntos para mantener nuestro amor y un matrimonio fuerte, nuestros hogares se convertirán en el ambiente perfecto para criar a niños felices.
Enseñanza
Titles
- Una fábula sobre el poder y la humildad (Segunda Parte)
- Detalles
- Adicciones
- Rules make for happy families
- ¡Vida!
- New beginnings
- What Enters Our Minds?
- Una lista de invitados
- Cómo manejar la crítica
- ¿Intención o contenido?
- Influences
- La casa de muchas lámparas
- 10 Principles to teach our children
- Dia del Peaton
- Un regalo de vida
- Depresión
- Lo bello
- Unidad Familiar
- Non-verbal communication
- What would my nickname be?
- Conversación
- Chupetes de helado y barras de jabón
- Putting others ahead of ourselves
- Casas lilas, La Cancha y distintos bateristas
- Apariencias
- Disappointment
- Gentleness
- What is a healthy way to discipline my children?
- Somos conectores
- Five words that can change your child’s world
- Strong marriages make happy families
- Too old to succeed?
- El toque de un amigo
- ¡Problemas!
- Communication helps assure happy families
- Valor
- Cambio
- Undivided attention
- ¿Cómo se define el valor?
- Protectores
- Cualidades de un líder
- Blessing
- Mentoring
- Tribute to mothers
- Borrowed Troubles
- Prepare children for independence
- Un día muy especial
- Sustituto
- Pleasers
- Grandparents make the family happy
- La incertidumbre del mañana
- Los doce días de navidad
- Of Caterpillars and Lizards
- ¿Alguien puede ayudarme a salvar a mi hijo por favor?
- Interruptions
- YOU ARE SPECIAL
- Do we limit ourselves – our children?
- A safe home is a happy home
- Traditions make families happy
- Integrity
- Prayer
- Forgiving Ourselves
- Example
- Uncertainty of tomorrow
- Adventure
- Forgiving others
- Communication
- Peace, Promises & Provisions
- How do our children learn
- Of butterflies and tea parties
- Self esteem
- Giving and receiving
- Faithfulness
- Flame of Love
- Amistad
- Lectura
- The Littles
- Love
- The other side of pride
- Reading
- Introduction
- Mistakes
- In giving, we receive
- Eating Disorders
- Valor
- The entire story
- Creativity
- 1st day of school
- Contentment
- Grace
- Provision
- Casado con una diosa
- Wisdom from a wildly successful king
- Ambition
- Parenting
- Work with a purpose
- Thankfulness
- Choosing our battles
- Tenderness
- Doubts
Happy Families
Founders

Graham and Lori Porter served in Bolivia for 14 years, 10 years building the CIC international community. Now they left back home to the US. The CIC praise God for all the work and love you have given to the church in Christ.
